La ciencia es una herramienta de poder, y sin control, sus consecuencias pueden ser devastadoras. Los principales riesgos de un desarrollo científico sin ética son:
Devastación Ambiental: Contaminación masiva, cambio climático y agotamiento de recursos naturales.
Amenaza Bélica: Creación de armas nucleares, biológicas y químicas capaces de destrucción masiva.
Riesgos para la Salud: Errores médicos graves (iatrogenia) y efectos secundarios imprevistos en fármacos por falta de pruebas rigurosas.
Dilemas Sociales: Desigualdad tecnológica, desempleo por automatización y manipulación genética sin consentimiento.
Es la rama de la ética que se dedica a estudiar y proveer los principios para la conducta humana correcta respecto a la vida. No se limita solo al campo médico (médico-paciente), sino que abarca también la investigación científica, los derechos de los animales y el cuidado del medio ambiente. Es decir, es el puente entre las ciencias de la vida (biología, medicina) y los valores humanos. Su función es asegurar que el avance tecnológico y científico nunca esté por encima de la dignidad y la supervivencia de los seres vivos.
El término fue acuñado por el oncólogo Van Rensselaer Potter en 1970. Él la definió como una «sabiduría para la supervivencia». Siendo, Análisis: La ciencia nos dice qué podemos hacer (ej. clonar un ser vivo), pero la bioética analiza si debemos hacerlo y bajo qué condiciones. Es una disciplina interdisciplinaria (involucra derecho, filosofía, medicina, teología y sociología).
Los 4 Principios Fundamentales (El marco operativo)
El análisis exacto de la bioética moderna (especialmente en investigación) se rige por el «Principialismo» de Beauchamp y Childress. Estos son los cuatro límites innegociables:
Autonomía: Es la capacidad de las personas de deliberar sobre sus finalidades personales y actuar bajo sus propias decisiones.
En investigación: Se traduce en el Consentimiento Informado. Nadie puede ser investigado sin saberlo y aceptarlo libremente.
No Maleficencia: Basado en el juramento hipocrático (Primum non nocere).
En investigación: Obliga a no hacer daño intencionalmente. Si un estudio demuestra ser dañino para los participantes, debe detenerse inmediatamente.
Beneficencia: La obligación moral de actuar en beneficio de los demás.
En investigación: La ciencia debe buscar curar enfermedades o mejorar la calidad de vida, no solo satisfacer la curiosidad intelectual.
Justicia: Equidad en la distribución de cargas y beneficios.
En investigación: Garantiza que los riesgos no recaigan solo en poblaciones vulnerables (pobres, minorías) mientras los beneficios son solo para privilegiados.