La ciencia es una herramienta poderosa, pero no perfecta ni ilimitada.
- Es provisional: El conocimiento científico no es una verdad absoluta; cambia y se corrige cuando aparece nueva evidencia.
- Alcance limitado: No puede responder preguntas morales, estéticas o existenciales (ej. «¿Qué es el bien?», «¿Cuál es el sentido de la vida?»).
- Dependencia tecnológica: Está limitada por las herramientas de medición disponibles en cada época.
- Factor humano: Está sujeta a sesgos cognitivos y errores de interpretación de los investigadores.
En resumen, la investigación en salud no solo debe buscar la verdad científica, sino que debe hacerlo mediante un método ético estricto que garantice la autonomía (respeto a la decisión) y la seguridad (beneficencia/no maleficencia) de cada persona involucrada.

